01 Oct Qué documentos recibes el día de la firma de tu vivienda
El día de la firma no solo recibes las llaves: también recibes una carpeta entera de documentos que, aunque a primera vista parezcan papeleo sin más, te van a acompañar durante años y pueden ahorrarte más de un problema si sabes para qué sirve cada uno.
El libro del edificio.
Es un documento técnico que recoge toda la información real de tu vivienda y del edificio: los planos definitivos tal y como se construyó, no los del proyecto inicial, que a veces varían; las instalaciones de fontanería, electricidad, calefacción y ventilación; los materiales exactos empleados en cada acabado; y las instrucciones de uso y mantenimiento de cada elemento.
En la práctica es el manual de instrucciones de tu casa: te dice, por ejemplo, cada cuánto conviene revisar los filtros de la aerotermia, qué mantenimiento necesita la caldera o cómo limpiar según qué tipo de suelo sin dañarlo. Es un documento que casi nadie mira el primer año, pero que agradecerás tener a mano si algún día necesitas hacer una reforma o localizar por dónde pasa una instalación.
El certificado energético.
Clasifica tu vivienda con una letra, de la A, la más eficiente, a la G, la menos eficiente, en función de su consumo estimado de energía. Una vivienda de obra nueva bien diseñada suele obtener una calificación A o B, gracias a un mejor aislamiento térmico, ventanas más eficientes y sistemas de climatización como la aerotermia, muy por encima de la letra E o F que suele tener la vivienda usada media en Zaragoza.
Esa diferencia de letras no es solo un dato para el papel: en la práctica se traduce en varios cientos de euros de ahorro al año en calefacción y refrigeración, algo especialmente notable en una ciudad como Zaragoza, donde el cierzo en invierno y las temperaturas altas en verano disparan la factura de quien vive en una vivienda peor aislada.
Garantías y seguros que recibes.
Aquí hay más capas de las que mucha gente cree. La ley distingue tres plazos de garantía distintos según el tipo de defecto:
- Uno más corto para los defectos de acabados y terminación.
- Uno intermedio para los daños que puedan afectar a la habitabilidad de la vivienda, como filtraciones o problemas de aislamiento.
- Y el más largo, diez años, para el seguro decenal, que cubre los daños que comprometan la estructura o la seguridad del propio edificio, como cimentación, vigas o forjados.
Además, según lo que hayas firmado en tu contrato, contarás con un servicio de postventa propio para incidencias durante los primeros meses tras la entrega, que suele ser la vía más rápida para resolver cualquier detalle antes de tener que recurrir a una garantía formal.
Otros documentos que debes guardar.
Junto a todo lo anterior, el día de la firma sueles recibir también la escritura pública de compraventa, que es la que después inscribes en el Registro de la Propiedad; el certificado final de obra y la licencia de primera ocupación, imprescindible para poder dar de alta los suministros de luz y agua a tu nombre; los manuales de uso de los electrodomésticos y equipos instalados; y los justificantes de todas las cantidades y garantías pagadas durante el proceso.
Merece la pena guardar todo esto organizado en un mismo sitio, físico o digital, porque es exactamente lo que te van a pedir si en el futuro vendes la vivienda, solicitas una reforma o necesitas reclamar alguna garantía.