04 Dic Cómo preparar tu piso para vender mejor
Vender un piso no depende únicamente de su ubicación o de los metros cuadrados.
La primera impresión, la sensación de cuidado y la presentación visual son factores determinantes para que un comprador se decida rápido… y esté dispuesto a pagar un mejor precio.
La importancia de la primera impresión
Un comprador decide en menos de 10 segundos si un piso le transmite algo positivo. Antes de fijarse en la distribución o en la eficiencia energética, lo que percibe es luz, orden, amplitud y estado general.
Crear una buena primera impresión
La primera impresión comienza incluso antes de cruzar la puerta. El portal, las escaleras y la propia puerta del piso ya comunican algo al comprador.
Una vez dentro, lo que más influye es la sensación global: luz, orden y amplitud. No hace falta tener un piso de revista, pero sí un hogar que parezca cuidado.
Nosotros recomendamos mirar cada estancia con ojos de comprador: preguntarnos qué veríamos si fuera la primera vez que entramos, qué cosas nos “chocarían” y qué detalles nos harían pensar que el piso está bien atendido.
Pequeñas mejoras que suman mucho
No siempre es necesario hacer una gran reforma para vender mejor. En muchos casos, pequeñas actuaciones bien elegidas marcan la diferencia.
Una mano de pintura en tonos claros, por ejemplo, refresca los espacios, aporta luz y da una sensación de limpieza que se percibe al instante.
También merece la pena reparar todo aquello que el comprador pueda interpretar como “problema pendiente”: un grifo que gotea, una persiana que no sube bien, un pomo suelto, una puerta que roza, una bombilla fundida.
Son detalles relativamente económicos que, sin embargo, influyen mucho en la percepción general.
Preparar el piso para las visitas
Un piso puede estar bien preparado en general, pero el día de la visita conviene prestar atención a algunos detalles adicionales.
La primera visita la hacen muchos compradores a través de la pantalla. Por eso, una vivienda bien preparada debe ir acompañada de buenas fotografías.
vender mejor empieza en casa
Preparar un piso para la venta es, en esencia, un ejercicio de empatía: se trata de mirarlo como lo vería quien llega por primera vez.
No es necesario hacer grandes inversiones ni cambios radicales. Un poco de orden, una buena limpieza, algunas reparaciones estratégicas, algo de luz bien entendida y una presentación cuidada, tanto en persona como en las fotos, bastan para marcar la diferencia.
Desde nuestro punto de vista, este trabajo previo se traduce en más interés, menos negociación a la baja y una venta más rápida y satisfactoria.